3 / 08 / 2015

La Ingeniería Lingüística ayuda a resolver delitos

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El Grupo de Ingeniería Lingüística (GIL), perteneciente al Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónmoma de México (UNAM), ha emprendido estudios de fonética forense para determinar cómo una prótesis dental cambia la forma de hablar de una persona y qué serie de trucos se pueden hacer para aparentar otra forma de expresarse.

Asimismo, en colaboración con la Universidad de Montreal, investiga cómo detectar, de manera temprana, la enfermedad de Alzheimer mediante el análisis de textos escritos que proporcionen indicios de que una persona tiene retrocesos en su forma de escribir, en el léxico, la gramática o en cómo compone.

En lingüística forense, explica el director del GIL , Sierra Martínez, en un comunicado de su universidad, se plantean temas como argumentación jurídica, fonética forense, detección de paráfrasis, perfil lingüístico, lenguaje de procedimiento judicial, lenguaje legal y atribución de autoría.

Y se resuelven problemas que no pueden ser abordados por una sola persona, por ejemplo, el análisis de 20 mil o 100 mil correos electrónicos de una empresa para detectar si hay filtración de información o se incurre en un fraude.

Otra posibilidad es la detección de plagio o el uso de paráfrasis. De forma objetiva, con matemáticas, números y ciencia "no hay forma de mentir. Es lo que se mide y no hay alternativa".

El GIL es un grupo de investigación multidisciplinar y en él convergen estudiantes del área de humanidades y de las ciencias e ingeniería. Además, en su seno se desarrollan tecnologías del lenguaje relacionadas con la lexicografía computacional, la minería de textos, la traducción automática, la recuperación de la información y la creación de corpus digitales, entre otras.

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