14 / 01 / 2016

Las computadoras deberán entender el contexto para comunicarse con los humanos

Comparte este artículo
description of nonverbal game

Juego en el que el jugador de la derecha intenta explicar al de la izquierda dónde se deben colocar la ficha azul y la naranja, sin hablar con él. Fuente: Berkeley News.

Neurólogos de la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.) han demostrado que cuando dos personas intentan comunicarse las reglas de juego se activa la misma zona del cerebro, el lóbulo temporal derecho. Investigar más a fondo en la importancia del contexto en las comunicaciones permitiría mejorar la forma en que los robots se comunican con los seres humanos.

Según ellos, desde Siri de Apple hasta el robot de Honda Asimo, las máquinas no entienden realmente lo que estamos diciendo, porque no tienen en cuenta el contexto de una conversación de la manera en que lo hace la gente. Asimo puede correr, subir escaleras y conversar, pero todavía confunde una mano levantada para preguntar con una mano levantada para hacer una foto.

Arjen Stolk y sus colegas señalan que las máquinas no desarrollan un entendimiento común de la gente, el lugar y la situación -que a menudo incluyen una larga historia social-, que es clave para la comunicación humana. Sin esa base común, un ordenador no puede evitar sentirse confundido.

"La gente tiende a pensar en la comunicación como un intercambio de signos lingüísticos o gestos, olvidando que gran parte de la comunicación es sobre el contexto social, sobre quién se está comunicando con quién", dice Stolk en Berkeley News.

Stolk sostiene que los científicos e ingenieros deben centrarse más en los aspectos contextuales de la comprensión mutua, basando su argumento en la evidencia experimental obtenida con escáneres cerebrales de que los seres humanos alcanzan la comprensión mutua no verbal utilizando mecanismos computacionales y neuronales únicos.

Juego

Para explorar cómo los cerebros lograr el entendimiento mutuo, Stolk creó un juego que requiere que dos jugadores se comuniquen las reglas entre sí únicamente por los movimientos del juego, sin hablar o incluso verse el uno al otro, eliminando la influencia del lenguaje o gestos. A continuación, colocó a ambos jugadores en una máquina de resonancia magnética, y examinó sus cerebros, mientras se comunicaban de forma no verbal entre sí a través del ordenador.

Encontró que las mismas regiones del cerebro -ubicadas en el poco comprendido lóbulo temporal derecho, justo encima de la oreja- se activaban en ambos jugadores durante los intentos de comunicarse las reglas del juego. La circunvolución temporal superior del lóbulo temporal derecho mantenía una actividad constante durante todo el juego, pero aumentaba cuando un jugador de repente comprendía lo que el otro jugador estaba tratando de comunicarle. El hemisferio derecho del cerebro está más involucrado en el pensamiento abstracto y las interacciones sociales que el izquierdo.

Los robots y los ordenadores, por el contrario, se basan en un análisis estadístico para determinar el significado de una palabra, dice Stolk. Hipotéticamente, un marco conceptual dinámico permitiría a los ordenadores entender las señales de comunicación intrínsecamente ambiguas producidas por una persona real, basándose en la información almacenada en años anteriores.

"La mayoría de los neurocientíficos cognitivos se centran en las propias señales, en las palabras, los gestos y sus relaciones estadísticas, haciendo caso omiso de la capacidad conceptual subyacente que utilizamos durante la comunicación y la flexibilidad de la vida cotidiana", dice. "El lenguaje es muy útil, pero es una herramienta de comunicación, no es la comunicación en sí. Al centrarse en el lenguaje, es posible que se estén centrando en la herramienta, no en el mecanismo subyacente, la arquitectura cognitiva que tenemos en nuestro cerebro y que nos ayuda a comunicarnos".

Comparte este artículo
Suscríbete a nuestra Newsletter
Suscríbete